MARCA

Alfred Woelbing, quien tenía siempre los labios resecos y agrietados, inventó el protector labial Carmex® en los EE. UU. a principios de 1930. Alfred vertió cuidadosamente su fórmula especial en pequeños tarros de vidrio y los vendió a los farmacéuticos desde el maletero de su automóvil.

A partir de ese momento, Carmex se transformó en uno de los protectores labiales preferidos a nivel internacional, vendidos ya por todo el mundo.

Carmex no necesita una amplia gama de productos en el mercado, ya que se le considera excepcional por sus productos clásicos.